Reseña
La Gobernadora es una pieza de narrativa histórica donde Mario Escobar logra un equilibrio notable entre la biografía y el thriller político. Más que pretender una disección íntima, la obra destaca por dar perfil y color a las historias que palpitan detrás de los escasos documentos y relatos de la época.
El verdadero desafío de la novela reside en reconstruir a una protagonista de la que no existen fuentes autobiográficas auténticas. Lo que sabemos de Beatriz de Bobadilla nos llega filtrado por las voces de terceros, a menudo crónicas no benévolas redactadas por hombres con intereses opuestos o frías actas jurídicas y pleitos territoriales. Escobar logra transformar ese rastro documental disperso en un relato vibrante, rescatando de la distorsión histórica a una figura clave de la conquista de Canarias y dotando de intención y dinamismo a una mujer que, hasta ahora, solo podíamos vislumbrar a través de los juicios de sus enemigos.
Lo más valioso de esta obra es señalar cómo Escobar utiliza las máximas de Maquiavelo no para intentar una justificación moral de su protagonista, sino para revelar al lector la lógica política que subyace a sus actos. No se limita a narrar sucesos; enseña y expone cómo el poder transforma la ética. Beatriz deja de ser un arquetipo de "pura maldad" para mostrarse como una figura que opera bajo una fría estrategia de supervivencia: en su contexto, la ambición y la crueldad son herramientas de resistencia en un mundo dominado por hombres. Su narrativa ágil e interesante dota a la obra de un flujo muy agradable que, sin perderse en tecnicismos, invita a reflexionar sobre la "Leyenda Negra" y la justicia histórica desde el pragmatismo del siglo XV."Una mujer así, bien vale un imperio y mil, si algún hombre los lograse reunir, porque una fiera domada no añade sabor a la olla".(Mario Escobar, La Gobernadora.)
Sinópsis
Lejos de sucumbir al caos o regresar derrotada, Beatriz toma una decisión que cambia el curso de la historia: asume el mando absoluto y transforma su exilio en un feudo personal. La narrativa sigue su implacable ascenso para legitimar un poder que nadie le otorgó voluntariamente. La historia entrelaza su feroz pacificación de las islas con sus encuentros estratégicos con un incipiente Cristóbal Colón, a quien utiliza como aliado en su tablero particular. La trama culmina en una intensa batalla diplomática y legal ante el Consejo Real en la península, donde Beatriz debe luchar para mantener la tutela de sus hijos y su señorío, revelando cómo una mujer aprende a manejar las debilidades del sistema para ejecutar una fría venganza contra quienes pretendieron anularla.
La Razón de Estado
Mario Escobar utiliza las máximas de Maquiavelo no como simples epígrafes, sino como el armazón conceptual que define la visión política de Beatriz de Bobadilla. La obra sitúa a la protagonista y a los Reyes Católicos en una corriente de pensamiento que podríamos calificar de neoplatónica en su búsqueda de un orden ideal absoluto, donde el objetivo primordial es la estabilidad y la seguridad a toda costa. Esta lógica del poder se alinea con la tradición que prioriza la "Razón de Estado" por encima de la moral individual, trazando un hilo intelectual que conecta la República de Platón con el realismo político de Hobbes, y que culmina en la distinción amigo-enemigo de Carl Schmitt o la dialéctica de Clausewitz.
Frente a esta postura, la novela permite vislumbrar, por contraste, la ausencia de visiones alternativas basadas en la proporcionalidad y la contención ética. Mientras que tradiciones representadas por Aristóteles, Tomás de Aquino, Hugo Grocio o incluso el pragmatismo estratégico de Sun Tzu y la dignidad del mando de Baudissin abogan por un ejercicio del poder limitado por la justicia y el derecho, la Beatriz de Bobadilla que crea Mario Escobar se ve obligada a operar en un vacío legal fronterizo. En su contexto, la proporcionalidad es interpretada como una debilidad suicida; para asegurar su linaje y el control de las islas, la gobernadora abraza una política de excepción donde la supervivencia no admite el equilibrio distributivo, sino la eficacia descarnada de quien entiende que el Estado es el único muro contra el caos.
Desde esta perspectiva, la proporcionalidad y la contención ética se perciben no como virtudes, sino como una opción de lujo inalcanzable para quien gobierna en la periferia violenta del imperio. La novela opera bajo la premisa de que la estabilidad y la seguridad son objetivos inherentemente opuestos al trato justo; en el tablero político de Beatriz de Bobadilla, cualquier intento de justicia distributiva o moderación se interpreta como una grieta en la autoridad que el enemigo no tardará en aprovechar. Así, el ejercicio del poder se convierte en un juego de suma cero donde la supervivencia del orden exige la anulación del derecho: la eficacia del mando no se mide por su equidad, sino por su capacidad para eliminar la incertidumbre a través de una asimetría descarnada, dejando la ética de la contención como un ideal reservado únicamente para estados ya consolidados y fuera de peligro.
| Objetivo | Mantener el poder político. | Ganar la guerra con eficiencia. |
| Uso de la fuerza | Puede ser desproporcionada si asegura el control. | Debe ser calculada y económica. |
| Enfoque en el enemigo | Eliminar su capacidad de venganza. | Debilitarlo sin crear nuevos conflictos. |
| Moralidad | Irrelevante si afecta la estabilidad. | Irrelevante, pero evita el exceso por pragmatismo. |
La Dignidad del Mando
La eficacia del poder no radica en sus herramientas, sino en sus resultados. Mientras el poder extractivo depende de la coerción y la división para mantener lo existente —agotando recursos, lealtades y estabilidad—, el poder constructivo integra instituciones, normas y adhesiones voluntarias para crear sistemas resilientes. La diferencia no está en los medios empleados, sino en el horizonte: uno consume, el otro produce; uno requiere enemigos, el otro construye aliados. A continuación, la tabla contrasta ambos enfoques, desde las tácticas de dominación hasta las estrategias de integración, para reflexionar sobre qué modelos perduran y cuáles colapsan bajo su propio peso.
| Poder extractivo (Maquiavelo) | Poder constructivo (Baudissin, Sun Tzu, Clausewitz) |
| "Es más fácil conservar un Estado hereditario, acostumbrado a una dinastía, que uno nuevo, porque tan sólo tienen que seguir los pasos de su linaje y no alterar la ordenación establecida por sus predecesores, así evitará el nuevo príncipe problemas con sus súbditos." (Cap. II) | "El soldado es un ciudadano que defiende, incluso con su vida, los derechos de todos. La finalidad básica de las fuerzas armadas es la prevención de la guerra mediante la disuasión, no la conquista." (Wolf Graf von Baudissin, sobre el modelo de 'ciudadano de uniforme') |
| "A los hombres hay que conquistarlos o eliminarlos, porque si se vengan de las ofensas leves, de las graves no pueden; así que la ofensa que se haga al hombre debe ser tal, que le resulte imposible vengarse." (Cap. III) | "La fuerza solo debe ser el último recurso, dado que es el método más costoso para un gobernante. La victoria sin esfuerzo se logra separando al enemigo de sus alianzas, no aniquilándolo." (Sun Tzu, El arte de la guerra) |
| "Principados gobernados de dos modos: o por un príncipe y sus siervos, o por un príncipe y nobles." (Cap. IV) | "Los militares son miembros de una misma comunidad y ciudadanía; su estatuto jurídico y condiciones de trabajo son similares a los de los funcionarios civiles, salvo lo imprescindible por la función militar." (Baudissin, Innere Führung) |
| "Modos de conservar un Estado acostumbrado a vivir libre: destruirlo, radicarse en él o dejarlo regir por sus leyes, pero obligándolo a pagar tributos." (Cap. V) | "La ocupación debe ser inferior en duración y destrucción; cuanto menos violencia, más probable es el surgimiento de una paz estable." (Doctrina militar moderna, inspirada en Clausewitz y Baudissin) |
| "Los hombres siguen casi siempre el camino abierto por otros... como los arqueros experimentados." (Cap. VI) | "El liderazgo militar debe basarse en valores y en la crítica del sistema, no en la lealtad ciega a la tradición." (Baudissin, Der Leutnant 1970) |
| "Los que solo por la suerte se convierten en príncipes poco esfuerzo necesitan para llegar, pero mucho para mantenerse." (Cap. VII) | "La legitimidad del poder no depende de la fortuna, sino de la capacidad de servir a la comunidad y respetar el mandato constitucional." (Baudissin, Reforma de la Bundeswehr) |
| "Dos maneras de combatir: una con las leyes, otra con la fuerza. Un príncipe debe saber comportarse como bestia y hombre." (Cap. XVIII) | "El soldado no es un mero instrumento de la violencia estatal, sino un ciudadano en uniforme, cuya autoridad deriva de su integración en el orden constitucional y su capacidad para actuar como garante de la seguridad colectiva, no como ejecutor de voluntades arbitrarias. La fuerza militar solo es legítima cuando sirve a un sistema de normas compartidas, no cuando se ejerce como fin en sí misma." — Wolf Graf von Baudissin, sobre el concepto de Innere Führung (Liderazgo interno) y Staatsbürger in Uniform (Ciudadano de uniforme), 1950s-1960s. |
| "Vale más ser temido que amado, si no se puede ser ambos; es más seguro ser temido que amado." (Cap. XVII) | "El respeto se gana con la justicia y la moderación, no con el temor. Un líder que solo inspira miedo pierde apoyo a largo plazo." (Baudissin, Liderazgo y valores) |
| "Los príncipes que han hecho menos caso de la fe jurada... son los únicos que han realizado grandes empresas." (Cap. XVIII) | "La confianza y la palabra dada son la base de la autoridad legítima; sin ellas, ningún poder es estable." (Clausewitz, De la guerra, Libro I) |
| "Hacerse temer de modo que, si no se granjea el amor, evite el odio; bastará con abstenerse de los bienes y mujeres ajenos." (Cap. XIX) | "El poder debe ejercerse con contención: evitar el odio y el menosprecio es más efectivo que la crueldad calculada." (Sun Tzu y Baudissin) |
| "Es preferible ser impetuoso y no cauto, porque la fortuna es mujer y se hace preciso golpearla y zaherirla." (Cap. XXV) | "La prudencia y la planificación a largo plazo son vitales para mantener el poder y la estabilidad, no la impulsividad." (Sun Tzu, El arte de la guerra) |
Metodología y Tecnología Militar en el Libro
El libro refleja un choque entre dos modelos de guerra: castellanos (poder extractivo: fuerza bruta, tecnología, coerción) vs. moros/gomeros (poder resiliente: adaptación al terreno, guerra psicológica, movilidad). La muerte de Rodrigo Téllez ilustra cómo la superioridad táctica local (emboscada) vence a la superioridad tecnológica (arcabuces), alineándose con Sun Tzu: "Conoce el terreno y vencerás aunque seas inferior en número".
1. Armas y equipamiento
- Arcabuces: Usados por moros y cristianos. Efectivos pero lentos en recarga. Se protegen con formaciones de lanceros ("puercoespín").
- Ballestas: Arma rápida de los moros en emboscadas (ej.: ataque a Rodrigo Téllez en Loja).
- Espadas y lanzas:
- Castellanos: espadas largas y lanzas de caballería.
- Gomeros: lanzas de madera y hachas de piedra (menos efectivas contra armaduras).
- Artillería ligera: Dos piezas de cañón en el cerco de Loja. Alcance limitado pero útil para apoyo.
- Escudos y armaduras:
- Castellanos: armaduras completas (petos, grebas, yelmos).
- Moros/gomeros: cotas de malla ligeras o cuero (más ágiles en terreno abrupto).
2. Tácticas de combate
- Emboscadas ("tornafuye"):
- Moros y gomeros fingían retirada para atraer a los cristianos a terrenos estrechos (ej.: muerte de Rodrigo Téllez).
- Castellanos caían en trampas por rigidez en formaciones.
- Asedios:
- Cerco de Loja: bloqueo de suministros, artillería para debilitar murallas, ataques frontales con infantería protegida.
- Falta de máquinas de asedio (torres, arietes) obligaba a retiradas.
- Guerra psicológica:
- Ejecuciones públicas (ej.: Hernán Peraza ahorcaba rebeldes gomeros).
- Conversión forzosa al cristianismo como herramienta de sumisión.
- Guerra de guerrillas (aborígenes):
- Gomeros evitaban enfrentamientos directos; atacaban en grupos móviles usando terreno montañoso.
- Falta de arcabuces/ballestas limitaba su efectividad contra fuerzas organizadas.
3. Sistemas defensivos
- Torres de vigilancia:
- Castellanos: torres fortificadas (ej.: torre de Ipalan en La Gomera).
- Gomeros: sistema de silbatos ("silbo gomero") para comunicación a distancia.
- Fortificaciones improvisadas:
- Empalizadas y fosos en poblados costeros de La Gomera (vulnerables a ataques por mar/montaña).
4. Logística y movimiento
- Transporte marítimo:
- Naos para mover tropas, armas y suministros entre península y Canarias.
- Riesgos: tormentas, piratería berberisca, dificultad para transportar caballos/artillería.
- Aprovisionamiento:
- Falta de víveres frescos → dependencia de pescado salado, galletas y vino.
- Gomeros: ventaja por conocimiento del terreno (frutos, caza).
5. Errores tácticos mencionados
- Subestimación del enemigo:
- Castellanos menosprecian capacidad de resistencia de moros/gomeros (ej.: emboscada de Loja).
- Falta de adaptación: insisten en tácticas europeas en terrenos donde la movilidad es clave.
- Corrupción y deslealtad:
- Traiciones internas (ej.: hombres de Hernán huyen en Loja).
- Soborno: venta ilegal de esclavos gomeros para financiar campañas → resentimiento y deserciones.
6. Comparativa con teorías clásicas
| Elemento en el libro | Principio teórico | Autor |
|---|---|---|
| Emboscadas en Loja | "Ataca donde el enemigo no esté preparado" | Sun Tzu |
| Ejecuciones públicas como disuasión | "La crueldad debe ser breve y decisiva" | Maquiavelo (Cap. VIII) |
| Uso de artillería en asedios | "La tecnología decide la guerra" | Clausewitz |
| Guerra de guerrillas de los gomeros | "Evita la batalla frontal si eres débil" | Sun Tzu/Mao Tse Tung |
| Tormentas y logística marítima | "El clima es un enemigo invisible" | Experiencia histórica |
Detalles sobre tácticas árabes (moros)
- Movilidad: Caballería ligera (jinetes con arcos) para hostigar y retirarse rápidamente.
- Terreno: Barrancos y bosques para emboscadas (conocimiento local clave).
- Psicología: Gritos y tambores para intimidar antes del ataque.
- Armamento:
- Cimitarras (espadas curvas, más ágiles).
- Arcos compuestos (mayor alcance que ballestas cristianas).
Micro-machismos
En La Gobernadora, Mario Escobar realiza un esfuerzo loable por reivindicar la agencia histórica de Beatriz de Bobadilla, una figura silenciada por el machismo de su época. Sin embargo, al intentar humanizarla y dotarla de complejidad, el relato reproduce involuntariamente micro-machismos que perpetúan estereotipos sobre el rol de la mujer en el poder, especialmente en el tratamiento de la sexualidad. Estos micro-machismos no son malintencionados, pero sí revelan una falta de profundidad en el análisis del sexo como herramienta de poder en el siglo XV, más allá de la mera lascivia o el deseo individual.
1. La trivialización de la coerción sexual
Escobar describe las relaciones sexuales de Beatriz (con el rey Fernando, su marido Hernán Peraza, o sus amantes) como actos de "placer" o "pasión", pero minimiza el contexto de obligación y violencia estructural que las rodea. Por ejemplo, el encuentro con Fernando se narra como un juego de seducción mutua, pero en realidad, Beatriz no tenía opción real de negarse a un rey que controlaba su destino político y económico. La escena ignora que, en la corte del siglo XV, rechazar al monarca podía significar el exilio, la pérdida de protección familiar, o incluso la acusación de herejía. La noche de bodas con Hernán Peraza se presenta como un acto de "sumisión resignada", pero sin explorar cómo la violación conyugal era una institución legal en la época. El matrimonio no era un contrato entre iguales, sino un mecanismo de transferencia de propiedad. Escobar no profundiza en cómo esta dinámica cosificaba tanto a Beatriz como a Hernán: él no era un "amante", sino un propietario cuya virilidad se medía por su capacidad de dominar a su esposa; ella, un objeto de intercambio entre familias nobles.
El problema no es que Escobar muestre escenas eróticas, sino que las descontextualiza. El sexo en el siglo XV no era solo placer o pecado: era moneda política, un acto con consecuencias jurídicas (herederos, alianzas) y psicológicas (humillación, empoderamiento). Al no abordar esto, el relato romantiza la agencia de Beatriz sin mostrar el precio real de sus decisiones.
2. La lascivia como único marco para la sexualidad femenina
Escobar pinta a Beatriz como una mujer liberada sexualmente, pero su libertad se limita a elegir entre amantes, no a cuestionar las estructuras que la obligan a usar su cuerpo como herramienta. Su sexualidad es un arma en un mundo donde las mujeres no pueden acceder al poder por otros medios. Sin embargo, Escobar la presenta como una "Cleopatra española", reduciendo su complejidad a un arquetipo de femme fatale. La obsesión por el "placer" en las escenas eróticas ignora el cálculo estratégico detrás de cada relación. Beatriz no busca solo satisfacción; busca supervivencia. Su sexualidad es un arma en un mundo donde las mujeres no pueden acceder al poder por otros medios.
3. La cosificación recíproca: cuando el hombre también es objeto
Uno de los aciertos de Escobar es mostrar cómo el sistema cosifica a los hombres tanto como a las mujeres, pero no desarrolla las implicaciones. Hernán Peraza como "marido-propietario" se describe como un hombre bruto y lascivo, pero no se analiza cómo el sistema lo convierte en un peón más. Su virilidad depende de controlar a Beatriz, pero él mismo es un instrumento de su madre y de la Corona. Cuando Beatriz lo manipula, no está solo vengándose de un abusador; está jugando el mismo juego que los hombres: usar el sexo y la violencia para ascender. Fernando el Católico como "semental real" se muestra como un depredador sexual, pero no se explora cómo su propia masculinidad está atrapada en expectativas. Un rey debía demostrar virilidad, pero también castidad pública para mantener alianzas. Su lascivia no es solo deseo; es una performance política. Al no profundizar en esto, el relato simplifica su papel y refuerza el estereotipo del "hombre insaciable".
4. Sexo como lenguaje político
El mayor vacío del libro es no mostrar cómo el sexo era un lenguaje político en el siglo XV. Escobar no aborda cómo los matrimonios dinásticos eran transacciones económicas y militares, no romances, ni cómo la infertilidad era una amenaza política. Tampoco explora el concubinato como estrategia para asegurar alianzas paralelas. Escobar muestra a Beatriz como una "seductora", pero no como una estratega que usa el sexo para compensar su exclusión de otros espacios de poder. La verdadera Beatriz de Bobadilla no era una femme fatale, sino una sobreviviente en un sistema que la cosificaba, y que, al hacerlo, cosificaba también a los hombres. Escobar honra su memoria al rescatarla del olvido, pero la traiciona al no mostrar el precio real de su "libertad".
Escobar acierta al dar visibilidad a Beatriz, pero falla al no cuestionar las estructuras que la obligaron a usar su cuerpo como moneda de cambio. Los micro-machismos en su narrativa no son errores garrafales, sino omisiones: trivializa la coerción al presentar el sexo como "placer" en lugar de negociación forzada; romantiza la agencia femenina sin mostrar sus límites reales; cosifica a los hombres sin analizar cómo su masculinidad también era una prisión; e ignora el sexo como herramienta de Estado, reduciéndolo a un drama personal. El resultado es una Beatriz que parece moderna por su libertad sexual, pero no histórica. La verdadera Beatriz de Bobadilla no era una femme fatale, sino una sobreviviente en un sistema que la cosificaba y que, al hacerlo, cosificaba también a los hombres.
Si Escobar hubiera profundizado en cómo el sexo era un campo de batalla político, La Gobernadora podría haber sido una crítica más contundente al machismo de la época. En cambio, al centrarse en lo escandaloso y no en lo estructural, reproduce, sin querer, los mismos prejuicios que denigraron a Beatriz en su tiempo. La lascivia no era su pecado; su pecado era ser mujer en un mundo que solo valoraba a las mujeres por su utilidad para los hombres. Eso es lo que el libro, pese a sus aciertos, no logra transmitir.
En otros medios
En la prensa
Diversos medios culturales han reseñado la obra de Mario Escobar como una de las reconstrucciones más fieles del ambiente cortesano y colonial del siglo XV.
Los ODS y sus controversias
Relación con los ODS
ODS 10: Reducción de las desigualdades. El libro relata el choque entre la corona castellana y los pueblos aborígenes de Canarias, exponiendo la explotación y la desigualdad jurídica extrema de la época.
ODS 16: Paz, Justicia e Instituciones Sólidas. La trama central gira en torno a la gobernanza de las islas y las disputas ante el Consejo Real, evidenciando la lucha por la legitimidad política y judicial.
Bibliografía (APA 7ª edición)
Escobar, M. (2022). La Gobernadora. OceanofPDF.com.
Maquiavelo, N. (1532). El príncipe. (Original publicado en 1513).
Sun Tzu. (siglo V a.C.). El arte de la guerra. (Versión consultada: EDAF, 2009).
Clausewitz, C. von. (1832). De la guerra. (Original publicado póstumamente).
Baudissin, W. G. von. (1950-1960). Innere Führung: Liderazgo interno y el concepto del ciudadano de uniforme. Ministerio de Defensa de Alemania.
Rumeu de Armas, A. (1985). Los amoríos de doña Beatriz de Bobadilla. Anuario de Estudios Atlánticos, 31, 453.
Beneharo de Anaga. (1988). La cruel y ninfómana Beatriz de Bobadilla. Nueva Gráfica.
Medina, I. (1988). Tagoror Ichasagua. Poema.
ONU. (s.f.). Objetivo 5: Lograr la igualdad entre los géneros. https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/gender-equality/
ONU. (s.f.). Objetivo 10: Reducir la desigualdad en y entre los países. https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/inequality/
ONU. (s.f.). Objetivo 16: Paz, justicia e instituciones sólidas. https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/peace-justice/
Bellumartis Historia Militar. (s.f.). Entrevista con Mario Escobar. Bellumartis Historia Militar.





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